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Posts Tagged ‘juicio por jurados’

Cada juicio por jurados le costó a Córdoba 28.971 pesos

16 enero 2013 8:37 12 comentarios

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El Centro de Estudios y Proyectos Judiciales del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba hizo público un interesante informe sobre el funcionamiento de los jurados populares en la provincia desde 2005 a 2011.

Entre cifras sobre cantidad de sentencias dictadas (está completo aquí en pdf) figura también el costo del sistema: empezó con una relación gasto/sentencias de 19.130 pesos, y trepó a 28.971 pesos en 2011. En total ese año gastaron 1.245.766 pesos.

La ley 9182 de juicio por jurados cordobesa (aquí en pdf) establece en su artículo 27:

Compensación y Gastos. Las personas que se desempeñen como jurados, a su pedido, serán resarcidas por el Estado a través de una retribución diaria por el término que demande el cumplimiento de su función, a cuyo fin también deberán computarse las intervenciones personales como jurado que hubiera demandado la tramitación de la causa en forma previa al debate”.

El acuerdo reglamentario 119 del Tribunal Superior de Justicia de la provincia del 22 de mayo de 2012 (aquí en pdf) le puso valor a esa retribución:

Establecer  en la suma de Pesos Doscientos Cuarenta ($ 240,00), la retribución diaria a abonar a cada ciudadano, a su requerimiento, por el cumplimiento de la función de Jurado Popular”.

El Código Procesal Penal de Neuquén (aquí en pdf) también contempla una remuneración a los jurados en su artículo 46:

La función de jurado es una carga pública obligatoria y será

remunerada de la siguiente manera:

1) Cuando se trate de empleados públicos o privados, mediante declaratoria en comisión con goce de haberes, de carácter obligatorio para el empleador.

2) En caso de trabajadores independientes o desempleados, podrán ser retribuidos a su pedido, con la suma de medio JUS diario”.

La cotización actual del jus ronda los 270 pesos.

(La foto es de La Voz del Interior)

Juicio por jurados y reforma procesal penal de Neuquén: opinan Andrés Harfuch y Richard Trincheri

29 noviembre 2011 10:12 4 comentarios

(Versión extendida de las entrevistas publicadas en el diario)

Andrés Harfuch, defensor general de San Martín, provincia de Buenos Aires, profesor de derecho penal en la UBA, y uno de las voces más autorizadas en materia de juicio por jurados, cree que todos los delitos con una pena prevista de más de 6 meses de prisión deberían ser juzgados con ese sistema. “No tiene sentido diferenciar entre los delitos. Creo que es cuestión de tiempo, cuando se pierda el miedo y crezca la confianza ciudadana hacia el sistema, cualquier delito con más de 6 meses de prisión debería entrar a un jurado”.

Esto incluiría los delitos cometidos desde la administración pública, que quedaron afuera del juicio por jurados aprobado en Neuquén la semana pasada como parte de la reforma procesal penal.

Harfuch dijo que “en el juicio por jurados que se implementará en Neuquén, que es el mejor lejos, la determinación de los hechos del caso corresponde al jurado, y todas las cuestiones técnicas, es decir cómo se califica legalmente, si hay circunstancias atenuantes o agravantes, y si hay condena cuál es la pena que corresponde, las responde un juez profesional”.

El especialista recordó que “al imponer el juicio por jurados la Constitución Nacional estableció que la única manera de que las resoluciones judiciales pueden ostentar legitimidad constitucional es si son construidas junto con los ciudadanos. Por ende las resoluciones judiciales tomadas exclusivamente por jueces profesionales tienen una legitimidad parcial”.

“Se puede hacer una encuesta: ¿usted confía en los fallos de los jueces? Y la mayoría va a decir que no, porque hay un conocimiento intuitivo en la sociedad, que tiene una sabiduría colectiva en las cuestiones básicas. ¿Qué va a pensar de un procedimiento en el que no participa para nada?”, agregó.

Respecto de la implementación del sistema en comunidades de poca población, donde puede ser difícil encontrar jurados que no estén contaminados por la información pública sobre un caso determinado, Harfuch señaló que “el juicio por jurados transfiere una porción del éxito del juicio en el defensor y en el fiscal. Hay una regla muy importante: los litigantes tienen amplias facultades de recusar sin causa a varios jurados en un gran interrogatorio antes del juicio. Ahí hay amplísimas posibilidades para evitar jurados parciales. Si hay un fiscal o un defensor incompetente, posiblemente se produzcan otros resultados, pero lo veo difícil”.

Añadió que “el legislador ha querido que el imputado sea juzgado por pares. Porque comparten sus mismos valores, su misma cosmovisión cultural. Lo más atractivo del juicio por jurados es que en el recinto de la deliberación no participa el Estado. Los únicos que van a determinar la culpabilidad o inocencia del imputado son los ciudadanos. Después vendrá la tarea del juez profesional, que antes tiene un poder muy importante al darle instrucciones al jurado”.

“Ahora, el esfuerzo de todos para la implementación”

“No debe perderse de vista que la sanción del Código Procesal es solo una etapa, si bien muy importante. La reforma requiere a partir de ahora el esfuerzo de todos para lograr la implementación del nuevo sistema. A no fallar porque la sociedad espera y el país mira”.

Lo afirmó el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de Neuquén, Richard Trincheri, a propósito de la aprobación del nuevo Código Procesal Penal de Neuquén.

Trincheri aseguró que “el Código sancionado es superador de todos los existentes en el país y, a no dudarlo, Neuquén a partir de ahora será observado como espejo legislativo a seguir”.

Recordó que en 2003 escribió un artículo titulado “El proyecto olvidado” en el cual se lamentaba por la falta de tratamiento en la Legislatura del proyecto de nuevo Código Procesal Penal que había ingresado en diciembre de 2000.

“Lo más importante de aquél proceso fue el origen de la reforma y la metodología seguida hasta la elevación del proyecto. Se trató inéditamente de una decisión de reforma del Tribunal Superior de Justicia y, a partir de allí, se sucedieron el trabajo de la comisión redactora, la realización en toda la provincia de reuniones, foros, debates y la presentación de un texto preliminar. Luego hubo otra etapa de discusión, con superlativa labor de una comisión consultiva y revisora, de la que participaron abogados, funcionarios y magistrados judiciales, diputados provinciales, un representante de la policía provincial y la secretaria de seguridad ciudadana entre otros”.

Tras el fracaso de ese intento “siguieron largos años de desencuentros” hasta que “la actual composición de la Legislatura decidió hace más de dos años saldar esta deuda con toda la sociedad neuquina. Tomó como base otro proyecto con idénticos lineamientos al anterior, convocó a todas las instituciones relacionadas con la materia para que realizaran aportes y lo que fue la decisión más importante: promovió la conformación de  una comisión interpoderes, con lo cual también el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo participaron en la redacción final del proyecto que finalmente la Legislatura discutió y consagró por unanimidad como nuevo Código Procesal Penal”.

Trincheri consideró que “Neuquén cuenta ya con una normativa adaptada a las exigencias de la Constitución Nacional” que “servirá para devolverle credibilidad social y hacerla más eficiente a la hora de responder a las demandas de la ciudadanía”. Resaltó como puntos principales “el juicio oral y público como etapa central del proceso, el fiscal como único responsable de la investigación preparatoria, la víctima con derechos y protagonismo esencial, los jueces como terceros imparciales en todas las etapas hasta la resolución final del caso, y organizados en colegios lo cual traerá horizontalidad y democracia a la organización pero también les permitirá a los magistrados alejarse de las tareas administrativas, los imputados con un elenco de disposiciones respetuoso de la inviolabilidad de la defensa en juicio, de la amplitud del sistema recursivo y de una  regulación de las medidas de coerción adaptada a las exigencias de los Pactos Internacionales”.

Respecto del juicio por jurados, “la frutilla del postre” según lo definió, dijo que “es una línea central en la realización del programa de fortalecimiento de nuestra República”.

Por último, expresó su reconocimiento a los aportes realizados en las diferentes etapas de este largo proceso por Ricardo Mendaña, Oscar Pandolfi, Marcelo Otharán, Alberto Tribug y “a todos los diputados provinciales que definitivamente han quedado en la historia, especialmente a Marcelo Inaudi, José Russo y Soledad Martínez”.

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Víctor Vélez, sobre la reforma procesal penal: “el compromiso político tiene que extenderse a los sistemas de investigación”

27 septiembre 2011 7:48 Deja un comentario

Este es el audio de la entrevista que le hice a Víctor Vélez, juez de Cámara Criminal en Córdoba, en la cual lo consulté sobre algunos aspectos de la reforma procesal penal, temas tratados en este post.

 

Y aquí está la transcripción:

¿Es caro implementar una reforma procesal penal?

Todas las reformas si se hacen bien son caras en el sentido de que hay que poner todo lo que se necesita, porque si la infraestructura no acompaña, eso después se nota. Me parece que la decisión política de poner en marcha una reforma implica la decisión de acompañar con la infraestructura necesaria para que no fracase.

¿En el caso de Córdoba dónde hubo que invertir más, en el recurso humano, la cuestión edilicia o dónde?

Se fueron construyendo paralelamente edificios, o sea que se dedicó esfuerzo y presupuesto a la estructura edilicia, a la capacitación, y después hay que tener en cuenta que hay gastos especiales que se producen cuando se instala y se lleva a cabo el juicio por jurado: el traslado de los jurados, los viáticos en algunos casos si es necesario que permanezcan aislados, aunque en general esto no ha pasado, pero son cosas que hay que hay que ir previendo.

Una reforma implica un cambio cultural. ¿En Córdoba fue recibido con entusiasmo o con resistencia?

Una cosa es lo que pasa hacia fuera y otra es la verdad que no se dice. En el caso del juicio por jurado las oposiciones más férreas han sido las de los jueces y los abogados, en tanto a la gente el procedimiento le resultaba simpático y al principio aprobaba en un 70 por ciento porque todavía no se conocía, ahora la aprobación es mayor. Después del funcionamiento el porcentaje de opositores se bajado, ahora puede haber una oposición velada, no expresa, de un 20 o 30 por ciento en los niveles judiciales y entre los abogados. Pero el apoyo después de la experiencia es mayoritario.

¿A qué se debe el rechazo? ¿Es la natural resistencia al cambio o hay otros factores?

Hay resistencia a la pérdida del poder, porque hay una transferencia importante del poder del estado a favor de los ciudadanos, y hay que cambiar la cultura, que es lo más importante. El proceso es un producto cultural. Cuando se cambia un proceso se cambia una cultura, esto es un desafío que requiere tiempo, esfuerzo y fundamentalmente convicción. Con los años esto se va acentuando, llega un momento en que aquella cultura ya fue y viene esta otra. Y si hubiese un cambio hacia otra cultura, creo que se van a producir los mismos remezones.

La reforma apunta a mejorar la investigación de los delitos comunes, que la gente identifica con la llamada inseguridad, pero parece que no se hace tanto hincapié con los delitos contra la administración pública.

Y sí, la gente en general, como se producen desigualdades, se profundiza el escepticismo y mira a las instituciones como incapaces de solucionarle problemas que son acuciantes. Desde el poder hay que tomar conciencia de eso y procurar en primer lugar que las investigaciones sobre todo de los delitos del poder, de los delitos graves, con mucha trascendencia social, no fracasen y se hagan también los juicios. Desde el punto de vista del Poder Judicial, en mi opinión el jurado aparece como un proceso de construcción de confianza, porque la opinión que los jurados tienen a priori de la justicia es la que en general reflejan las estadísticas, es decir mala, desconfían del Poder Judicial. Porque no conoce, en parte, y porque no tienen ninguna posibilidad de participar. Ahora, cuando ingresan y participan, la opinión es totalmente diferente. Es más, las encuestas han arrojado estadísticas muy alentadoras que se transmiten además de boca en boca y esto es muy útil, porque vivir desconfiando es una cosa, y vivir confiando en las instituciones es otra. Me parece que una sociedad decente es aquella en donde los ciudadanos pueden confiar en sus instituciones.

Con todos los beneficios que pueda tener el juicio por jurados, la realidad es que las causas que llegan a juicio son un ínfimo porcentaje respecto de las que se inician. ¿El problema no está en otro lado?

Eso pasa en todas partes. Ahora, en Neuquén se ha elegido (el juicio por jurados) para un tipo de delitos graves y el jurado es obligatorio, lo mismo que en Córdoba. No ocurre lo mismo en otros lugares. Por ejemplo en Estados Unidos el valor de la vigencia del jurado es testimonial, porque sólo llegan al jurado entre el 7 y 9 por ciento de los problemas penales. Se debe a que el jurado es optativo. Acá será obligatorio.

Me refería a que poquitos casos se esclarecen o reúnen prueba como para llegar a la etapa de juicio oral.

Pero eso no es un déficit del jurado sino de los sistemas de investigación…

Y sí…

… que es donde hay que poner el acento. Argentina tiene un gran déficit en los sistemas de investigación. Digo la experiencia de Córdoba: el 90 por ciento de los casos que llegan a juicio son casos de flagrancia, donde no hay investigación. Acá la voluntad política y el compromiso político también tiene que extenderse fundamentalmente a los sistemas de investigación. Sin investigación no hay juicio. Podemos tener el mejor sistema de enjuiciamiento, pero si no hay investigación no hay juicio.

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Transmisión en vivo de simulacro de juicio por jurados en Chubut

30 junio 2011 19:14 Deja un comentario

Cumplo en difundir esta información:

El 2 de Julio a partir de las 10 de la mañana los compañeros de Chubut transmitirán en vivo el simulacro de juicio por jurados que realizarán con actividad final de la Cátedra de Litigación Adversarial de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

Dado que es una actividad de interés porque incorporarán temáticas como la de las instrucciones sobre prueba y litigarán el caso frente a un jurado, nos ha parecido importante difundir su realización para que quienes estén interesados puedan ingresar al sitio de transmisión, observar lo realizado y dejar sus comentarios.

Quienes quieran verlo podrán hacerlo a través de ustream, en el sitio: http://www.ustream.tv/channel/actividades-chubut#

Cualquier duda que tengan, no duden en escribirme a letuchia@gmail.com (es el mail de Leticia Lorenzo, directora de capacitación de Inecip).

La imagen es del simulacro de juicio por jurados que se hizo en la Legislatura de Neuquén en abril de 2010)

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Más alimento para la hipótesis “Neuquén, laboratorio del kirchnerismo”

25 abril 2010 16:15 1 comentario

Estos son escenarios ideales para los amantes de las teorías conspirativas y de los monjes negros.

Primero fue la propuesta de evaluar la idoneidad de los jueces cada cuatro años (ver por ejemplo aquí) que impulsa el kirchnerismo. Se pone como ejemplo a la provincia de Neuquén, donde así está establecido por la Constitución entre las atribuciones del Consejo de la Magistratura, órgano extrapoder cuya paternidad se atribuye al diputado radical K Hugo Prieto.

Ahora leo en La Nación que “el kirchnerismo quiere instaurar el juicio por jurados. Comenzó a trabajar en un proyecto de ley para instalar en todo el país el sistema para los delitos penales considerados graves”.

Casualidad o no, la noticia surge diez días después del simulacro de juicio por jurados realizado en Neuquén.

Dice el diario que “el diputado kirchnerista Jorge Yoma ya presentó una iniciativa en ese sentido, en la que propone que los acusados de delitos con pena privativa de libertad igual o superior a cinco años sean juzgados por tribunales integrados por doce ciudadanos, elegidos por sorteo”.

“El juicio por jurados conlleva un doble derecho. Primero, el del ciudadano, a ser juzgado por sus pares. Y en segundo término, el de estos, a tener la posibilidad de participar en la administración de justicia. Es decir, ser jurados”, fundamentó Yoma, que recordó que el sistema de juicio por jurados está considerado en la Constitución nacional, pero nunca, desde 1853 hasta la fecha, logró ser reglamentado”.

Para ver el texto completo, click aquí.

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Reflexiones a favor y en contra del juicio por jurados

17 abril 2010 2:25 5 comentarios

Como aporte al debate sobre juicio por jurados, ante la posible incorporación de esta figura al Código Procesal Penal de Neuquén, publico los párrafos que considero más relevantes de un informe realizado por el diario La Nación en 2007, y una entrevista de Página 12 a Raúl Zaffaroni en 2006. Más abajo están los links a las notas completas.

Hay preguntas que afloran de manera ineludible al analizar la implementación del juicio por jurados. Por ejemplo: ¿qué nivel de compromiso mostrarán personas que deben pasar varios días recluidas en un hotel, lejos de su familia y de sus obligaciones, cuando más del 50 por ciento de los votantes se excusa a la hora de ser fiscal de mesa? ¿Qué autoridad para ser jurado tiene una persona que paga una coima en la calle? ¿Puede acaso juzgar a otro? ¿Serían en la Argentina más influenciables los ciudadanos por parte de los medios, los acusados y los familiares de las víctimas que en países donde están aislados casi completamente?

El analista Rosendo Fraga, director del centro de estudios Unión para la Nueva Mayoría, tiene sus dudas al respecto. “En general -dijo a LA NACION-, la gente apoya los juicios por jurados porque percibe este sistema como más democrático y participativo, y porque a través del cine y la TV se ha popularizado. Pero este apoyo es una actitud teórica que en el momento de los hechos puede revertirse. Convocados para integrar un jurado, muchos se resistirían por las incomodidades que implica.”

En una encuesta del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano, la mayoría de los entrevistados opinó que la convocatoria para integrar un jurado debería ser voluntaria: el 64% se inclinó por esa opción frente a un 32,1% que sostuvo que debía ser obligatorio.

Peores fueron los resultados a la hora de evaluar la relación del juicio por jurado con la cultura de nuestro país: el 66,3% consideró que el sistema no se adapta a la cultura de los argentinos. Así y todo, si debe elegir entre un juez profesional y un vecino, la mayoría prefiere ser juzgada por sus pares (46,8% frente a un 30,9% que elegiría a un juez y a un 18,3% que dijo que dependía del caso). La mayoría (56,5%) opinó además que la justicia funcionaría mejor si se implementara el juicio por jurados, y que así habría menos corrupción (66,3%).

Con la sanción de la ley 9182, Córdoba fue la primera provincia del país en cumplir con el mandato constitucional, y la Cámara del Crimen de San Francisco, el primer tribunal en llevar adelante un juicio de estas características. Sólo que no son doce los ciudadanos sentados en un estrado sino ocho más tres jueces de carrera, ya que se optó por el llamado jurado escabinado, o impuro. La gente debe fallar en casos de corrupción, homicidio agravado y abuso sexual seguido de muerte, entre otros delitos.

“La gente aprendió que el que condena no es el juez sino las pruebas, y que la sociedad toda debe comprometerse para que el Poder Judicial pueda responder al reclamo de justicia que impera en todo el país ante la proliferación de hechos cada vez más violentos”, dijo Eduardo Soria, coordinador de la Oficina de Jurados Populares de Córdoba.

La experiencia cordobesa parece ser altamente exitosa. Así surge de una encuesta realizada por Laura Croccia, del Centro de Perfeccionamiento Ricardo Núñez, que depende del Poder Judicial, entre 121 personas que actuaron como jurados en juicios penales. El 97% de los encuestados calificó el hecho de haber participado como jurado como una experiencia muy positiva o positiva (66% y 31%, respectivamente), y la mayoría mejoró su opinión sobre la justicia luego de haber participado como jurado: el 19% tiene una opinión excelente, el 52% muy buena y el 27% buena.

Ni a un juez ni a un tribunal civil se les puede exigir infalibilidad. La clave del jurado, dicen sus adeptos, es que es más difícil que se equivoquen doce personas que una.

¿Cómo se detendrá la voracidad mediática en casos tan populares como, por citar un ejemplo actual, el de María Marta García Belsunce? Evidentemente, de aprobarse el sistema, los ciudadanos deberán soportar fuertes presiones de los medios de comunicación, sin olvidar la que ejercerán los acusados y los familiares de las víctimas. Hernán Gullco, director del área de litigios de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), no reniega de esa realidad. Razona que tampoco los jueces viven dentro de una burbuja y, por lo tanto, debería protegérselos de influencias indebidas.

Históricamente, cierto sector progresista ha hecho públicos sus temores a que el jurado sea muy severo contra los imputados, y especialmente con los pobres. “Esto no merece el menor análisis -dice el abogado Ricardo Caballero, coautor del libro Justicia y Participación , el juicio por jurado en materia penal -. El pueblo de Río Cuarto no salió a pedir el linchamiento del pintor imputado injustamente por el crimen de la mujer del country de Villa Golf (Nora Dalmasso), ¡salió a pedir un juicio justo! No hay que temer a las valoraciones de la gente”.

Un apasionado defensor del juicio popular, Gabriel Nardiello, fiscal criminal en lo correccional, reconoce que no va a ser fácil torcer décadas de desinterés por la cosa pública. “La falta de compromiso con la democracia nos costó muertos. El argentino es así porque siente que, haga lo que haga, las cosas no van a cambiar, pero cuando se dé cuenta de que su intervención va a cambiar las cosas, se va a comprometer.”

La nota completa pueden leerla aquí.

Y esta es la opinión de Raúl Zaffaroni sobre el tema.

–¿Qué le parece el juicio por jurados? ¿Puede funcionar en Argentina?

–El juicio por jurados no funciona en ningún lado, si por jurado entendemos el modelo tradicional. No funciona porque tiene un inconveniente técnico: no se puede distinguir del todo la cuestión de hecho de la cuestión de derecho. Nadie puede decidir si hubo o no una legítima defensa, un estado de necesidad, un error invencible de algún tipo o una incapacidad psíquica, si no sabe lo que es. Y eso no se explica en cinco minutos por el juez. No hay juez capaz de explicarle a un lego todo el derecho penal que enseñamos en dos o tres años de universidad en cinco minutos. ¿La Constitución impone el jurado clásico o, en una interpretación progresiva, lo que manda es alguna forma de participación popular, de las que se han introducido en el mundo en los últimos 150 años? Me inclino por una interpretación progresiva en el último sentido, o sea, por los escabinos, una mayoría técnica y una minoría de ciudadanos legos ejerciendo control con su voto. En los Estados Unidos sólo un tres por ciento de los casos van al jurado, al resto los extorsionan con la “negociación”: si no acepta lo que el fiscal ofrece declarándose culpable, lo mandan al jurado, donde lo destruyen, salvo que lo defienda un abogado muy prestigioso, al que pocos pueden pagar.

–¿Los procesos con jurados son más rápidos?

–Nadie crea que el jurado hace más rápidos los juicios, por el contrario, es más complicado reunirlo y es más caro. Yo sé que hay una propaganda que va por el mundo, que quiere una justicia “express”, expeditiva, rápida, prêt-à-porter, sin papeles ni nada. Me parece una barbaridad, por mucho que la vendan en envase atractivo. En el fondo no es más que una suerte de linchamiento rápido de los pobres. Con signo diametralmente opuesto en lo político me suena al viejo “paredón, paredón”. No son chorizos lo que fabricamos, y sí así fuera, deben venir con buena carne y bien atados.

La nota completa, aquí.

Lo que dejó el simulacro de juicio por jurados en Neuquén

16 abril 2010 13:45 1 comentario

Aquí está la crónica que escribí para el diario sobre el simulacro de juicio por jurados.

Agrego algunos conceptos expuestos por los encargados de la experiencia en el debate posterior:

Adriana Nanni: “Compartir responsabilidades es evitar el riesgo de críticas futuras. Lo hemos decidido juntos, lo hemos hecho juntos, y hemos escuchado el aporte sincero de quienes no están contaminados con la ley, el código procesal, la prueba… es mucho más puro y sincero. Ojalá tenga esta provincia la suerte de poder introducir este tipo de procedimientos”.

Héctor Granillo Hernández: “La importancia del juicio por jurados es completar el esquema republicano de gobierno.

“Vivimos un 33,33 por ciento del Estado sin participación del pueblo soberano.

“El juicio por jurados es la única manera de dividir el poder, que es lo que quiere la constitución, descentralizar: Veredicto para el pueblo, sentencia para el juez técnico. Y esta es la única forma en la que el pueblo puede participar en la administración de justicia.

“El jurado dicta su veredicto y se disuelve, no tiene nada más que hacer. Pero ese veredicto está legitimado por la soberanía popular.

“Nos preocupa la revisión y la garantía de la revisión de la sentencia: es la sentencia que dicta el juez técnico, no el veredicto emanado del pueblo.

“El veredicto puede ser anulado, pero no pude ser recurrido.

Miguel Hidalgo: “El sistema de litigación, sea con jurados o jueces técnicos, no puede ser distinto.

“No hay expediente, la evidencia se incorpora acá, etcétera, el sistema es el mismo.

Y el estándar de trabajo es más alto para el ministerio público, porque no se trata de contarle a un juez que ya conoce el expediente, que es un tipo al que yo le digo cosas y está pensando ‘no, el que sabe soy yo’, por eso el estándar más alto de trabajo es ante el jurado.

“La gente que se sienta acá (como jurado) no sabe nada, sino a través de lo que le transmitimos nosotros. Eso sólo ya es un gran avance”.

Alfredo Pérez Galimberti: “Es un problema epistémico, de cómo se relaciona uno con la verdad. Cuando hablamos entre abogados lo hacemos en abstracto, y cuando hablamos con la gente común tenemos que hacerlo con un lenguaje llano y comprensible.

“Esto no quiere decir que el juicio por jurados sea menos técnico; al contrario, tiene una altísima exigencia técnica. Los jueces que lideran los juicios por jurados tienen que ser muy competentes porque tienen que tomar decisiones muy rápidas y muy certeras.

“Son los que tienen la llave del control de la audiencia: esta prueba se ve, esta no se ve; esta objeción se permite, esta no.

“El juez debe tomarse un tiempo para explicarle al jurado algunas cosas; por ejemplo cómo se evalúa la prueba, las reglas de la sana crítica racional, los principios de contradicción, tercero excluido, etcétera. Y explicarles qué dice la ley en términos comprensibles.

“El recurso es sólo del imputado, el fiscal no tiene recurso, y no lo puede tener porque el pueblo ejerce la soberanía (al dictar el veredicto), en cambio los jueces son empleados del estado, no ejercen la soberanía.

“Uno se prepara para un juicio jurídicamente con mucha precisión, y luego tiene que traducirlo en un lenguaje llano para comunicarse con los jurados”.

(Las fotos son de Luis García. Click para verlas más grandes)

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