Inicio > Uncategorized > Criminología mediática, Plan Integral de Seguridad y cámaras de vigilancia

Criminología mediática, Plan Integral de Seguridad y cámaras de vigilancia

Empecemos por Eugenio Raúl Zaffaroni en Miradas al Sur (click aquí para ver la entrevista completa):

“Hay una criminología académica, hay una criminología mediática y hay una realidad, que son los cadáveres (…)”

“La mediática es una criminología que tiene una base de causalidad mágica, pero es muy importante porque es la que determina el comportamiento cotidiano de la gente, y de los políticos. Para esa criminología mediática la seguridad es estar seguro de que no me van a matar en un robo. Es un particular concepto de seguridad. A tal punto que si me mata mi mujer por celos, la autoridad dice que ésa no fue una cuestión de seguridad. O si yo mato a mi mujer a patadas, tampoco”.

“-¿Qué propósito tiene esa criminalidad mediática?”

“-Formar un ellos. El enemigo son ellos. ¿Quiénes son ellos? Mediáticamente muestran al patibulario, y lo que hizo el patibulario. Muestran a un pibe fumando un porro en la esquina, o tomando una cerveza. El estereotipado de la criminología mediática en nuestra región es el adolescente o el joven del barrio precario. En algún lugar se le pueden sumar algunos inmigrantes, o migrantes internos. En Argentina es el habitante de la villa, joven o adolescente”.

“Muchos políticos progresistas no se dan cuenta de que el riesgo es que la criminología mediática tiene una característica extorsiva. La solución técnica existe, pero no en los tiempos políticos. En consecuencia y como no hay políticas de Estado: a nadie le importa lo que va a pasar dentro de seis años porque no va a estar, dicen: “Neutralizo este acoso cediendo algo”. Entonces sacan leyes disparatadas. O le dan mayor autonomía a la policía. No se dan cuenta de que con esas leyes disparatadas empelotan todo, y dándole mayor autonomía a las policías serruchan la rama en la que están sentados porque, hoy, las policías tienen más capacidad que los Ejércitos para dar golpes de Estado. Y digo que no hay solución así porque, cuando uno cede, la criminología mediática exige más, más, más, hasta un momento en que exige lo inadmisible: la pena de muerte, expulsar a todos los inmigrantes, etcétera. Esa es su dinámica: acercarse cada vez más al Estado autoritario”.

En términos similares se expresa el investigador Gabriel Kessler, entrevistado por Página 12 (ver aquí):

“Uno ve que en los años ’80, hasta la hiperinflación, la palabra inseguridad no existía. Los delitos eran casos excepcionales, estaban sobre todo en los diarios populares o había alguna tematización fuerte de la droga, del “libertinaje” ligado a la reinstauración democrática, etc. El eje de las preocupaciones estaba sobre todo en la llamada “mano de obra desocupada” ligada a la dictadura militar”.

“En la hiperinflación de 1989 se da un primer cambio, hay imágenes de vecinos contra vecinos. En los años ’90 se da el momento de instalación de la inseguridad, la noción se acuña, aparece la idea de crisis social, aumenta el desempleo y se va cristalizando la idea de que el centro del problema del delito concierne a parte de los jóvenes de sectores más desfavorecidos. Ya en trabajos de hace 15 años aparecen varios colegas denunciando esta asociación entre delito y jóvenes pobres”.

“El 2001 marca un interregno, con el aumento de la crisis se da una disminución de la preocupación por el delito. Hay un pico de delito en 2001/2002, pero el punto clave es en 2003, cuando por primera vez la preocupación por el delito supera a la preocupación por el desempleo”.

En Neuquén

Este contexto ayuda a entender mejor las particularidades de lo que sucede en Neuquén. Y mucho más apoyados por el excelente trabajo de Darío Kosovsky “El desgobierno político de la seguridad en Neuquén”, que pueden descargar en formato word aquí.

Coordinador del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia en Neuquén, Kosovsky dice:

“En la última década la provincia, y más específicamente la Ciudad de Neuquén, han caído en un proceso de nacionalización del fenómeno de la ‘inseguridad `con dimensiones que no le pertenecen”.

“(La auto reforma de la policía) fue cortada de cuajo por el entonces Gobernador Sobisch, que descabezó a la institución y dio inicio a una acelerada contramarcha”.

”En 2004 se importó un modelo de seguridad prefabricado en y para otros contextos y se viró hacia respuestas institucionales desproporcionadas respecto de la problemática a nivel local”.

“Nacido en el marco de la “cruzada” post Blumberg y en la necesidad de colocar en Latinoamérica el modelo “Giuliani”, el Plan Integral de Seguridad (PIS) giró alrededor de una concepción criminológica economicista cuya fragilidad teórica había sido expuesta repetidamente por la doctrina y por demás evidenciada en la práctica”.

“El enorme gasto realizado en armamento e infraestructura de monitoreo y comunicaciones pretendía saldar la ausencia de visión estratégica, de formación política criminal y de capacidad institucional de conducción política del sistema de seguridad.

“Como era previsible, lo único que se logró fue potenciar la violencia institucional”.

Con la llegada de Jorge Sapag “se amenizó el discurso represivo de Sobisch careciendo de cualquier estrategia de gobierno político de la seguridad y sosteniendo como única política oficial la saturación de efectivos policiales en zonas visibles de demanda”.

“El resultado de estas políticas de seguridad está a la vista.  Hoy, en Neuquén siguen haciendo pie sin demasiado obstáculo redes criminales regionales (con eslabones operativos en Roca, Cipolletti y Bahía Blanca entre otras localidades) dedicadas a la compraventa y explotación de personas, al tráfico de drogas, al robo de vehículos y sus partes, al lavado de dinero con los correlativos fraudes a la administración pública y al tráfico de patrimonio cultural protegido”.

“El círculo cuasi perverso se cierra a la perfección en la medida en que la Policía acumula atribuciones de control social y otros capitales, el poder político se desentiende de dar respuestas a un reclamo tan candente como la inseguridad mientras que se asegura de quedar fuera de toda acción investigativa, los fiscales y jueces garantizan su estabilidad y ascenso y los voceros de la opinión pública reciben respuestas fáciles y digeribles (criminalizar la pobreza) a problemas complejos”.

Luz, cámara…

Para terminar, y ahora que se habla de las cámaras de vigilancia como la receta infalibre contra el delito, les dejo esta nota también publicada en el ILSED, “Disputa por el negocio de las cámaras de seguridad”.

Allí leerán:

“El gobierno nacional destinó 203 millones de pesos para la compra e instalación de 5 mil cámaras en el marco del Plan Seguridad Ciudadana. Guerra de lobbies entre Telefónica Ingeniería de Seguridad (TIS), una empresa satélite de Telefónica, y Global View, una firma creada por Mario Montoto, con el respaldo de Daniel Hadad”.

La ganancia de todo esto está en los contratos por el mantenimiento del servicio, ahí es donde está el jugo”, explicó un empresario del sector. Los fondos manejados por la Jefatura de Gabinete son enviados a los municipios y los intendentes diseñan las licitaciones”.

(Gracias S.C.)

Share

Anuncios
Etiquetas:
  1. olga
    23 agosto 2010 19:24 en 19:24

    Berto, lo felicito por la nota, por fin algo para pensar y no tanto chusmerio judicial barato. Ojala siga este nivel y se generen discusiones interesantes. Saludos.

  2. Doctrina Objetiva
    26 agosto 2010 23:53 en 23:53

    Eso es lo que pasa aca y en todos lados de la argentina, no hay una estrategia para combatir el delito. Un día queremos mano dura, otro mano blanda y así. Porque mejor no intentamos probar con la mano justa? O por lo menos elaboremos un plan a largo plazo que pueda ser sostenido en el tiempo, en ninguna ciudad del mundo se logró combatir la inseguridad de la noche a la mañana como se pretende hacer en argentina, sino más bien fue un proceso gradual, de un par de años y llevado a cabo de manera constante.

  3. 5 agosto 2011 9:55 en 9:55

    Muy buen articulo sobre como la seguridad mediatizada a la que nos estan acostumbrado los medios y toda la nube de seguridad que nos envuelve de la mano de politicos, marketing y pool de empresas relacionadas. Esto remonta al juego de la niñez del poliladron. Simplificando nos pegan en el sentimiento, generando una reaccion instintiva,nos retrotraen a la infancia en que necesitabamos proteccion, y dentro de este coctel estan los medios que organizan un millonario negocio con un casting y story board incluidos.

  4. Cristina
    5 agosto 2011 16:25 en 16:25

    Que bueno recordar este post justamente ahora, cuando hace poco los medios condenaban a un joven de 15 por un asesinato que no había cometido y predisponían a toda la comunidad en su contra. Justamente ahora, en que los medios han decidido criminalizar a quien a teorizado sobre la criminologia mediática. Zaffaroni. casualidad ? El miembro de la corte teoriza, escribe sobre como funciona la criminologia mediática, como los medios crean criminalidad, construyen sospechosos e invisibilizan situaciones y personajes que generan mas daño, (delitos de corrupción, o delitos de quienes son funcionales al poder político ) Y ellos, los medios, los representantes y voceros del poder económico, van por Zaffaroni. Que bueno recordar este post justo ahora.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: