Inicio > Uncategorized > Adiós al Consejo de la Magistratura: no habrá más concursos con la actual composición

Adiós al Consejo de la Magistratura: no habrá más concursos con la actual composición

Los concursos para elegir un defensor penal del Niño y un defensor adjunto de los derechos del Niño son los últimos que convocará el Consejo de la Magistratura con su actual composición.

Así se decidió ante la eventualidad de que en un nuevo concurso, una extensión de los plazos provoque la extraña situación de que los actuales consejeros pongan puntaje a los candidatos por sus antecedentes (primera etapa de la evaluación) y los próximos consejeros por la entrevista personal (última etapa).

En el medio puede producirse además la reforma de la ley del Consejo, si es que los diputados cumplen con lo que han prometido.

El mandato de consejeros vence el último día de febrero de 2011.

En noviembre será la elección de los dos representantes de los abogados, y posiblemente también la de los cuatro representantes de los bloques de la Legislatura.

En diciembre, el Tribunal Superior de Justicia designará al suyo, que tiene la función de presidirlo.

Ninguna de estas elecciones será sencilla.

En el caso de los abogados, porque está en duda si los que ahora son suplentes pueden postularse para ser titulares (la reelección está prohibida).

En el caso de los representantes de la Legislatura, porque algunos quieren que se respete la proporcionalidad que tienen los bloques ahora, y otros interpretan que debe respetarse la que tenía la cámara al iniciar su gestión, en diciembre de 2007.

Y en el caso del Tribunal Superior de Justicia, porque ninguno de los vocales quiere ir al organismo. (Corren con una ventaja: son los últimos en designar a su representante, es decir que conocerán al resto de los integrantes al momento de decidir a quién le toca el cargo, o la carga).

El Consejo de la Magistratura fue introducido en la reforma constitucional de 2006. Su estructura es obra del abogado Hugo Prieto, en aquel entonces quiroguista, hoy cercano al kirchnerismo.

Una alianza entre Prieto y el otro quiroguista en la convención, Néstor Burgos, con el sobischismo, permitió alumbrar el Consejo tal como lo conocemos.

De fuerte impronta sobischista, su primer escándalo fue contratar y despedir a la contadora Noemí Díaz con pocos días de diferencia, lo cual derivó en una amonestación del Inadi.

El último, impedir que se investiguen las denuncias de dos empleadas contra uno de los consejeros. Generó tanto revuelo esa negativa que terminaron aceptando la propuesta de la presidenta Graciela Martínez de darle a la fiscalía de turno vista de todo el expediente para que decida si hubo delito.

Hubo otros, claro: los “cero” con los que los consejeros Gustavo Olivera (bloque peronista) y Carla Castiglioni (abogados) calificaron a algunos concursantes; el llamativo acomodo de los promedios en el concurso por la Cámara de San Martín, para no hablar de la reticencia a dar información sobre sus gastos, acordadas y resoluciones, que recién en los últimos meses comenzaron a publicarse (parcialmente) en su página web.

Toda esa mezcla de desaciertos ayuda a entender por qué los primeros concursos concitaban bastante expectativa, y en los últimos apenas encontraron interesados.

No sólo el desprestigio del Consejo explica este fenómeno. En los pasillos se comenta que magistrados y funcionarios le tienen terror a la exposición pública que lleva implícito participar en un concurso.

Les temen a las impugnaciones, a rendir mal un examen a la vista de todos, o a recibir un cero en la entrevista personal. Y es notable la bajísima participación de abogados de la matrícula, como si no hubiera casi interés por ingresar al Poder Judicial.

A los magistrados y funcionarios también les resulta irritante que un kinesiólogo sea el que les evalúe sus pergaminos. Lo dicen en cualquier conversación, marcando una diferencia que consideran natural entre ellos y el resto.

Desde mi punto de vista, lo poco higiénico es que cuatro sobre siete integrantes del Consejo sean representantes de los mismos diputados que luego deben prestar acuerdo legislativo a los ganadores de los concursos.

Eso explica por qué jamás en la Legislatura rechazaron ningún pliego, salvo el veto parcial que ejercieron en el caso del concurso para la Cámara de San Martín de los Andes.

Como miembros de un órgano extrapoder, los consejeros son jueces de sus propios actos. Y lo que podría llamarse revisión de su trabajo lo hace la Legislatura al examinar los pliegos de los candidatos, pero es una ficción por ese sistema de representación.

La forma de integrar el Consejo está en la Constitución. Reformarla es, por ahora, impensable.

Pero mientras no exista ese cambio profundo que haga más amplia la participación y los controles recíprocos, estos consejeros se irán y poco interesa quiénes vendrán a reemplazarlos.

(En la foto, la composición actual del consejo. De izquierda a derecha Gustavo Olivera (peronismo), Hugo Altamirano (abogados), Norma Lacoste (MPN), Graciela Martínez (TSJ), Enry Rebolledo (Apertura Popular), Carla Castiglioni (abogados) y Oscar Lavaggi (MPN).

Share

Anuncios
  1. juan
    18 octubre 2010 9:22 en 9:22

    Todo eso es cierto (y hay más cosas todavía). Pero a juzgar por los resultados no parece haber salido tan mal el experimento. Tal vez sea que cualquier mecanismo con mayor exposición y transparencia mejora notablemente la selección. O tal vez sea la suerte. Tal vez que aunque sean pocos los que se presentan, son los más solventes y seguros de sí mismos. Pero lo cierto es que en general los nombramientos de los últimos tiempos han sido buenos y seguramente no hubieran sido los mismos que si se hubiera seguido con el método anterior. Claro que para mejorar este poder judicial van a hacer falta muchos muchos años…

  2. Peluca
    18 octubre 2010 10:06 en 10:06

    Mientras que este consejo esté integrado por abogados y políticos, difícil que sea transparente y ético.

  3. Olga
    19 octubre 2010 9:44 en 9:44

    Impecable lo dicho por Juan. Este Consejo, como cualquier otro, es perfectible y con seguridad merece muchas críticas. Sin embargo es, por lejos, muchísimo mejor que el sistema anterior, en el que sólo ascendían aquellos que tuvieran excelentes relaciones con los vocales de TSJ (chupa medias descarados) o aquellos que tuvieran el Ok del gobierno de turno, con todo lo que ello implica. Así es como llegó una enorme cantidad de verdaderos impresentables, todos los cuales ni siquiera se hubieran animado a presentarse a un concurso por miedo a hacer papelones en el examen.
    De todos los que han ganado hasta hoy con este Consejo son sin duda los mejores, o están dentro de los mejores. No ha ganado ningún impresentables, aún cuando muchos cobardes desde el anonimato se dediquen a denostar a los ganadores por ser, seguramente, parte del mismo grupo de impresentables que jamás se animaría a presentarse a un concurso.
    Conclusión: El Consejo es sin dudas un enorme avance en el sistema de selección y designación de magistrados y funcionarios. Puede mejorarse? Sí, puede mejorarse. El hecho de que tenga criticas que hacerle no admite tirar todo por la borda y afirmar que es un pésimo sistema por ello es falso.

  4. Adrian G
    19 octubre 2010 12:24 en 12:24

    Perdon, a los que opinan, revisen el concurso del fiscal Di maggio, el de la camara de San Martin, el de la defensoria de Rincon de los Sauces, y analicen los dichos de Olivera “es lo que hay” tanto para los concursantes como para los consejeros. Hay que seguir pensando un consejo que sea mas transparente, mas publico y que le de mas oportunidades a muchos y no a pocos. El metodo anterior era a dedo y a oscuras, este..tiene muchas aristas parecidas, le falta representatividad, publicidad, transparenciass, rendicion de cuentas, fundamentacion de los votos, etc. etc.

  5. Caramelito
    19 octubre 2010 13:48 en 13:48

    digo yo … están preparados ACADEMICAMENTE los consejeros para evaluar el conocimiento de los jueces? qué resultados han obtenido litigando en forma particular?

    • Pollito
      20 octubre 2010 10:29 en 10:29

      No tenés idea de lo que hablas Caramelo. Llamate al silencio. Los consejeros no evalúan academicamente a los jueces, ni siquiera a los postulantes. Lee por favor antes de opinar. No seas mediocre tirando por tirar. Académicamente, evalúa un Jurado, integrado por un académico que no es de acá, como fue: Gelli, Spota, Mosset Iturraspe, Wagmaister, Medina, etc. etc.

  6. LILA
    19 octubre 2010 14:01 en 14:01

    Sin lugar a dudas, hay muchas cosas que cambiar en el Consejo. Pero estoy segura que muchos de los que ganaron concursos con este Consejo, no hubieran ni figurado con la anterior metodología. Antes solamente llegaban los amigos, que en un altísimo porcentaje eran impresentables.

  1. 18 octubre 2010 9:10 en 9:10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: