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“Con la reforma procesal se puede iniciar un camino de cambio”, por Leticia Lorenzo

Leticia Lorenzo, que no necesita presentación, tuvo la enorme amabilidad de leer un post anterior en el que planteaba “Lo que no se dice que no cambiará con la reforma procesal penal de Neuquén” (ver aquí). No sólo eso, lo contestó y aquí está el correo que me envió, que publico con su autorización.

Tres cuestiones interesantes que plantea, aquí híper sintetizadas.

Una, el juicio por jurados hay que instalarlo “y la siguiente pelea va a ser por su extensión a otros delitos”.

Dos, Leticia corre el velo de otro debate oculto: “¿quién elige al que persigue?”. Advierte: “si no empezamos a ver qué se va a hacer con las leyes orgánicas y cómo se van a organizar las instituciones para implementar la reforma, terminaremos donde estamos”.

Y tres, el costo económico de implementar la reforma. “Con la cantidad de plata que recibe este sistema judicial, decir que la reforma va a ser cara me parece un sinsentido”.

Por supuesto recomiendo la lectura completa, que comienza aquí:

En principio, yo estoy de acuerdo en bastante de lo que decís en tu post. De hecho hace unos años atrás participé en una charla en Rosario en la que Binder nos cuestionó que si no creíamos que se podía perseguir otro tipo de delitos e incidir en donde el poder verdaderamente se manifiesta, la reforma procesal penal no tiene demasiado sentido. Desde entonces y hasta ahora esa es una pregunta que me cuestiona permanentemente, porque con honestidad, no siempre estoy segura que la reforma sea una herramienta útil para cambiar el eje de persecución penal. Por ahora, viene ganando en mi interior la postura que cree que sí, que con la reforma se puede iniciar un camino de cambio, y en ese sentido quisiera hacerte una serie de apreciaciones sobre los puntos que mencionás.
1) El juicio por jurados no será para los delitos cometidos desde el poder. Yo ya estoy empezando a pensarme a mí misma como “la loca de los jurados”. Creo que todos los casos que lleguen a juicio deberían ser juzgados con un jurado pero lamentablemente esa pelea la perdimos, en ese sentido. Sin embargo, viendo la ENORME resistencia que existe a la instalación de los jurados, donde entran moros y cristianos (porque encontrás resistencias en el sistema judicial, en la academia, en los medios) el hecho de que se incorpore el juicio por jurados para algunos delitos me parece una ganancia en varios sentidos:
  1. Por un lado, para incorporar criterio en las decisiones. Un ejemplo concreto: en Córdoba un jurado absolvió a una chica que cometió el mismo “delito” que Romina Tejerina en exactamente el mismo contexto. Entonces, me parece una enorme ganancia empezar a tener esos juicios con jurados populares, que le incorporen un poco de sentido común al sistema judicial.
  2. Por otro lado, porque en la medida en que se constate en la práctica el funcionamiento del jurado, creo que inevitablemente la siguiente pelea va a ser por su extensión a otros delitos, principalmente los que involucran al poder. Nuevamente en el caso de Córdoba, donde tienen una forma de incorporación de los jurados bastante rara (porque son 9 ciudadanos y 3 jueces técnicos que componen el tribunal de enjuiciamiento) hoy en día la discusión que se está dando pasa por ampliar la intervención de los jurados a otros casos y por convertirlo en el jurado clásico (el que se está regulando en Neuquén).
  3. Adicionalmente, porque tener ciudadanos aunque sea en pocos casos, me parece que va a obligar a los funcionarios judiciales a prepararse, preparar y conocer sus casos. El sistema judicial actualmente funciona bastante con la lógica de “entre gitanos no nos vamos a leer la mano” u “hoy por ti mañana por mí”. Tener a personas extrañas a la práctica judicial cotidiana me parece que va a servir para desnudar mucho de lo impune que hay en esa práctica, y creo que eso es una ganancia bastante grande.
2) La restricción a la participación como querellante. Entiendo, aunque no estoy del todo segura, que este es un punto que sigue debatiéndose y en el que la restricción no va a prosperar. Sin embargo, me parece que el tema de “quién persigue” nos lleva a una discusión que nadie está tomando en cuenta y que creo va a ser muy importante para el éxito o fracaso de la reforma: ¿quién elige al que persigue? Porque efectivamente, el argumento para restringir la participación de otras organizaciones en la acusación es generalmente la que vos decís: ya existen órganos estatales de persecución. Ahora, lo que parece no estar en discusión es cómo se elige a los fiscales, concretamente. Y si a los fiscales, que van a ser los encargados de perseguir y que esperaríamos (desearíamos, rogaríamos) que se metan allí donde existe tufillo a que los ciudadanos estamos siendo estafados por los poderosos de turno, los van a elegir justamente los poderosos de turno… bue, ahí sí tengo que coincidir desde la partida con vos y decir que la reforma no va a tener demasiados efectos. Pero no podemos perder de vista que la reforma involucra la necesidad de cambiar a las leyes orgánicas (judicial, ministerio público, defensa pública) en varios sentidos: selección, organización, rendición de cuentas a la sociedad, etc. No son pocos los sistemas en los que los fiscales son electos por voto popular. ¿Por qué no empezar a dar esa discusión en nuestras tierras? ¿Por qué no empezar a discutir sobre la necesidad de incorporar figuras como la del “gran jurado” que es un conjunto de ciudadanos que controla si el fiscal hizo bien su trabajo y tiene materia para hacer una persecución? ¿Por qué no empezar a buscar formas de rendición de cuentas hacia la ciudadanía por parte de jueces, fiscales, defensores? Yo creo que un mecanismo de mejorar la calidad de la justicia puede ser el permitir la intervención de organizaciones como querellantes, pero también creo que hay que ampliar la discusión y empezar a incorporar estos temas al debate, sino siempre nos quedamos en “lo que dice la norma” y nos olvidamos de todas las cuestiones de poder que están involucradas detrás de cada norma. Y acordate de mi en esto: si no empezamos a ver qué se va a hacer con las leyes orgánicas y cómo se van a organizar las instituciones para implementar la reforma, terminaremos donde estamos.
3) Extinción de las causas. Yo entiendo que ese plazo va a ser para los casos que se inicien de acuerdo al nuevo procedimiento y me parece correcto que exista por varias razones:
  1. Los operadores van a tener muchos mecanismos alternativos para utilizar, que esperemos que les permitan separar la paja del trigo terminando lo más chico en forma rápida y ocupándose de lo que requiere investigación con mayor celeridad.
  2. Creo que tener un plazo es un buen mecanismo para controlar cómo está funcionando la justicia, porque si después de dos años vemos que todos los casos se extinguen entonces tenemos que plantearnos qué está funcionando mal: ¿tenemos un plazo muy breve? ¿La burocracia se comió al sistema? ¿Perseguimos causas demasiado complejas para ese plazo? (esta última me parece que es una opción bastante poco sostenible, en nuestra actualidad).
Y ya que hubo un comentario en tu post quisiera referirte algo con relación a eso: con la cantidad de plata que recibe este sistema judicial nuestro, decir que la reforma va a ser cara me parece un sinsentido. Tenemos acá nomás, en Chubut, el ejemplo de una reforma que se hizo optimizando los recursos y creo que eso es lo que tenemos que hacer: empezar a ver qué se hace en la actualidad y qué debería hacerse. Y mi intuición (es sólo una intuición, aclaro, no tengo base fáctica para sostenerlo como un hecho) es que con la plata que hoy tiene el poder judicial podría reformar todos los sistemas hacia la oralidad, modernizar su organización y optimizar las funciones de sus empleados para que no “se frustren” cuando se jubilan, sin mayores necesidades presupuestarias. Sólo es cuestión de ver en qué se gasta la plata y en qué debería usarse.

La otra vez posteaste un artículo que hicimos con Marce. Cada día estoy más convencida de las cosas que ahí decimos. La reforma es una discusión mucho más política que técnica con todos los pros y los contras que ello tiene. Y empezar a dar estos debates en ese plano me parece que es un paso enorme para que el árbol (el futuro CPP) no nos haga olvidar de mirar el bosque.

  1. Fernando Diez
    6 noviembre 2011 12:56 a las 12:56

    Mi temor Leticia, es que siendo un sistema desigual y selectivo, criminalice y prisionice a los clientes de siempre pero mas rápido. Creo que es muy valida la reflexion que hace Alberto. Debo reconocer que no lei bien el proyecto, pero los principios deben ser los mismos que el INECIP siempre sostuvo. Tampoco se si mejora la prevension de la tortura y se se ha pensado en eso como un tema primordial o solo en la persecución, imparcialidad, participacion popular, etc. Pavarini vino hace poco aca y dijo: “El sistema penal esta fundado sobre a tortura”

  2. Leticia Lorenzo
    7 noviembre 2011 1:39 a las 1:39

    Yo creo que justamente por la cantidad de información que ya existe sobre los sistemas que cambiaron sólo para “perseguir lo mismo pero más rápido”, hay que empezar a plantear desde ahora que la reforma debe ser una base para tener otro tipo de persecución.
    La preocupación de Guillermo me parece absolutamente legítima y creo que es una buena forma de plantear el debate.
    Ahora la pregunta es: nos quedamos con lo que tenemos? Considero que la tortura no se previene con leyes (o no solamente con leyes) sino con cambios de prácticas y efectivos controles. No controles jerárquicos internos, que suelen convertirse rápidamente en la nada misma, sino con obligaciones de rendir cuentas.
    En ese sentido, la participación popular me parece la base fundamental y la pelea a futuro en dos sentidos: para incorporar a la ciudadanía al debate (que siempre son olvidados en estas discusiones) y para permitirles mayor intervención en la toma de decisión y el control sobre el funcionamiento del sistema judicial.
    Saludos

  3. Jhonny Peralta
    9 enero 2012 20:23 a las 20:23

    Leticia no voy a comentar nada sobre el tema, sólo quiero pedirte que me escribas, soy Jhonny Peralta y deseo comunicarme con urgencia contigo.
    un abrazo
    jhonny

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