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Posts Tagged ‘género’

Apuntes sobre el enfoque de género y la selección de integrantes del Poder Judicial

17 diciembre 2012 7:58 1 comentario

estencil

 

Por Laura Loncopan Berti

Algunos comentaristas del blog suelen consultar por el significado de la perspectiva de género y sus implicancias. Voy a utilizar dos preguntas formuladas el jueves pasado por los consejeros que representan a los abogados de la provincia, Pedro Quarta y Roberto Rodríguez Bello, en las entrevistas personales a las candidatas a juezas de instrucción de Neuquén, para ejemplificar el enfoque.

Sobre el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictado en marzo de este año en un caso de aborto no punible, Quarta le dijo a una de las postulantes:

Q:-Y usted opina que en la denuncia, digamos entre comillas que hace la mujer, de haber sido violada ante el director del hospital, (que) en la instancia privada exige el código penal para instruir la causa por violación…

P: -¿Es suficiente?

Q: -Sí

P: -Sí, porque la propia Corte lo dice

Q: -Pobres los varones no, pobre los hombres

P: -Y las mujeres hemos estado tanto tiempo sometidas. La propia Corte lo dice doctor

Q: -Sí, sí, sí, lo dice.

De acuerdo al voto mayoritario de los jueces Ricardo Lorenzetti, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda, Eugenio Zaffaroni y la jueza Elena Highton de Nolasco, “en el artículo 19 in fine de la Constitución Nacional se traduce en que el artículo 86, inciso 2º, del Código Penal no exige ni la denuncia ni la prueba de la violación como tampoco su determinación judicial para que una niña, adolescente o mujer pueda acceder a la interrupción de un embarazo producto de una violación.”

Incluso se refieren a una guía técnica elaborada por la Organización Mundial de la Salud en la que se señala que cualquier requisito “que no sea médicamente necesario, puede transformarse en una barrera que desaliente a quienes tienen expectativas legítimas de buscar servicios sin riesgos y en forma temprana.”

Agregan que: “si bien este Tribunal advierte la posibilidad de configuración de “casos fabricados”, considera que el riesgo derivado del irregular obrar de determinados individuos, —que a estas alturas sólo aparece como hipotético y podría resultar, eventualmente, un ilícito penal—, no puede ser nunca razón suficiente para imponer a las víctimas de delitos sexuales obstáculos que vulneren el goce efectivo de sus legítimos derechos o que se constituyan en riesgos para su salud.”

Cuando finalizó la etapa me acerqué a preguntarle al consejero si realmente pensaba en que eran “pobres hombres”, considerando que las mujeres que llegaban a un hospital público en estas condiciones estaban en una situación de vulnerabilidad extrema. Me explicó que él aludía a estos “casos fabricados” de los que habla la Corte y que podían suceder.

Ante el entreverado planteo, me surgen irrefrenablemente una serie de interrogantes: ¿Por qué se podría desconfiar de la palabra de una mujer gestante?, ¿Por qué se la sustraería de su cualidad de víctima de un ataque sexual?, ¿Por qué se le denegarían sus derechos sexuales y reproductivos?, ¿Por qué se la obligaría a gestar, parir y maternar por la fuerza?

Rodríguez Bello hizo un largo prólogo en el que citó el informe que publicó este blog bajo el título “Derribando mitos sobre homicidios” elaborado por la Corte sobre hechos ocurridos en 2011 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y dos áreas de la provincia de Buenos Aires: el departamento judicial La Plata y el departamento judicial San Martín.

RB: -La pregunta directa es la siguiente: ese mismo informe dice que el doce por ciento de las víctimas son mujeres.

P: -Víctimas

RB: -Víctimas, ese porcentaje ¿Es alto, es bajo, justifica una generación, o una creación de esto de violencia de género? que se ha vuelto, ahora, todo es violencia de género. A ver lo que decía usted recién, la presentación que hacen a lo mejor, o los medios de comunicación, o los organismos que están interesados en alguna situación. También merece que este doce por ciento tenga todo este barullo, este oleaje.

P: -De normas

RB: -De normas pro violencia de género, contra violencia de género

La descontextualización manifiesta del porcentaje tomado como parámetro de la violencia –en realidad el texto marca que el catorce y no el doce por ciento son víctimas mujeres- me llevó a hacer la aclaración de rigor. El consejero optó por responderme con una pregunta. De los resultados surge que el dos por ciento de los imputados son menores de edad (lo que equivaldría a desacreditar el pedido de baja de la edad de punibilidad penal qué sostienen algunos sectores). En definitiva quería saber por qué un dato era relevante y el otro había que descalificarlo. También manifestó que las preguntas servían como “motivación” para el/la aspirante.

Mi inquietud no tenía que ver con el dos por ciento, tal vez tampoco con el doce/catorce por ciento absolutamente rebatible con los 119 femicidios perpetrados solo en el primer semestre del 2012 que rastreó una organización no gubernamental puesto que los estados nacionales ni provinciales elaboran relevamientos al respecto, sino con la manera ofensiva en la que se describía el marco normativo sobre violencia machista. Ni siquiera ese “barullo” ha logrado protegerlas, ya que en ocasiones la burocratización del sistema judicial les ha impedido una respuesta opotuna.

Generalmente cuando se cuestiona al Consejo de la Magistratura se ataca su composición y el diseño de las etapas concursales. En cada caso será preciso reformar la Constitución provincial y/o la ley 2533 que rige en la materia. Sin embargo, hay asuntos que no requieren de modificaciones legales, más bien me llevan a pensar en qué aspectos son los que ponderan quienes participan en el mecanismo de selección y designación del funcionariado judicial.

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“Soy Mario Garoglio, golpeé a mi mujer y creo que se me fue la mano”

6 diciembre 2012 8:59 2 comentarios

Por Laura Loncopan Berti

El jueves 6 en la Conrado Centro Cultural de Neuquén, ubicada en Yrigoyen 138, a las 20, se proyectará la película “Ella se lo buscó”, dirigida por Susana Nieri y producida por Luis Rey, que se estrenó en la ciudad hace una semana. La entrada es libre y gratuita.

El largometraje documental de 65 minutos está centrado en la historia de Ivana Rosales. El 18 de abril de 2002 su esposo, Mario Garoglio, intentó ahorcarla con un alambre, la golpeó con una piedra en el rostro y en el cráneo, y la encerró en el baúl del auto. Ivana le había manifestado que quería separarse.

Mantuvieron una charla en una café, situado frente a la vieja terminal de ómnibus de la capital. De regreso a su casa, en Plottier, el hombre se desvió del camino y la atacó. Luego se entregó a la comisaría: “Soy Mario Garoglio, golpeé a mi mujer y creo que se me fue la mano”.

La Cámara Criminal Segunda –integrada por José Andrada, Emilio Castro (ambos jubilados) y Eduardo Badano (destituido en 2008)- condenó el 11 de julio de 2003 a Garoglio a cinco años de prisión por homicidio agravado en grado de tentativa. Nunca cumplió la pena, pues se dio a la fuga.

El fiscal Alfredo Velasco Copello sostuvo la existencia de circunstancias extraordinarias de atenuación. Mencionó la “actividad” que realizaba Ivana cuando era soltera (trabajó eventualmente atendiendo la caja en un cabaret en Rincón de los Sauces donde se conocieron), y una presunta infidelidad. “La sinceridad de Rosales, quien le dijo que lo iba a abandonar por otro, tiene que haber movido el ánimo de esta persona (por Garoglio), un hombre dedicado al trabajo”, aseguró en su alegato. La defensora Alicia Garayo consideró que su asistido había actuado en estado de emoción violenta y pidió la pena mínima por el delito de lesiones. Vociferó al tribunal: “juzguen como hombres”.

El fallo (aquí en pdf) destila sexismo. Especialmente el voto de Castro, recordado por la resolución del “coito interfémora”. A la hora de explicar porqué Garoglio no tuvo intención homicida (para Andrada y Badano sí la hubo, aunque se acogieron a los atenuantes), el ex magistrado ensaya una explicación que la activista feminista Ruth Zurbriggen califica como “apología del femicidio”:

“Cuando le pasó el alambre por alrededor del cuello, pudo muy fácilmente completar la acción de estrangulamiento; pudo incluso dejar el alambre atado, cerrado, de modo que, en todo caso, la acción iniciada completaría su efecto por sí. Luego pudo dejarla iniciada completaría su efecto por sí. Luego pudo dejarla tirada donde la agredió, llevarla a un basural o tirarla al río. ¿Para qué cargarla en el baúl del automóvil? (…) tenía un cuchillo de cierta importancia a mano, en el auto (…) con el cual pudo apuñarla o degollarla sin el menor problema. Y no lo hizo”.

Castro arribó a la conclusión de que frente “al fracaso de todas sus maniobras salvacionistas y pretendidamente magnánimas, para conservarla” desplegó “un acto dramático, teatral: una paliza espectacular”. Quería que sobreviviera: “porque de otro modo, ¿dónde iría su mensaje?, ¿en qué quedaba su brutal y cruel escarmiento?”

Lo que subyace a esta pretendida reprimenda es que el varón está habilitado a ejercer su derecho de propiedad sobre el cuerpo de la mujer.

Pero el retirado juez fue más allá en su afán disciplinador y estigmatizador: “Si la víctima hubiera sido adúltera, como pretende el muy poco caballeresco golpeador y su Defensa, eso habría sido algo que estaba en las probabilidades de la mujer que eligió, características por las que la eligió; de modo que ya eran iniciales, sabidas y consideradas en su decisión. Entonces no se las puede computar ahora como “circunstancias extraordinarias de atenuación”. No se trataría más que de las consecuencias de su propio acto consciente, cuando eligió”.

Hoy Garoglio está detenido. Fue condenado por el Poder Judicial rionegrino en febrero de 2012 a cuatro años de prisión por abuso sexual en perjuicio de sus dos hijas. La película está dedicada a la mayor de ellas, que se suicidó en julio pasado. El cierre alude explícitamente al hecho: “Si al escuchar pudimos comprender qué es la violencia de género entenderemos esta muerte como una consecuencia. Esto también es femicidio”.

El día del estreno de la película, durante el debate, Ivana señaló: “Vivir cinco años, sabiendo que tenes a la persona que te intentó matar prófuga, significa que no podes dejar salir a tus hijos a ningún lado sin tener en cuenta que no sabes si van a volver, porque las amenazas continúan. Sabes muy bien que no podes salir a la calle sin estar mirando por sobre tu hombro, y mucho menos podes contestar o dejar que alguien se te acerque porque no sabes quién lo mandó. Así que la libertad de alguna manera la encontré cuando él cayó preso. Aunque el cansancio para mi pequeña hija ya era muy grande”.

Una copia de la cinta acompañará la presentación iniciada del caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Soledad Rangone será la titular de la fiscalía de género de Neuquén

4 diciembre 2012 8:00 10 comentarios

Rangone (1)El Tribunal Superior de Justicia aprobará, posiblemente en el acuerdo del miércoles 5 de diciembre, la creación de la fiscalía de Delitos Especiales, que se encargará de investigar los abusos sexuales y de género, pero también las desobediencias a una orden judicial en causas que se tramiten en los juzgados de Familia.

La integración será tal que la fiscalía funcionará en la misma sede que los juzgados de Familia. Su titular será Soledad Rangone, supervisada por Rómulo Patti.

Los usuarios del blog conocen la intención de crear esta fiscalía desde agosto pasado. Para los interesados aquí está el texto completo en word.

En cuanto a la nueva titular, aquí y aquí hay un par de viejos posts que pueden resultar de interés.

Una consecuencia de la creación de la agencia especial será la desaparición de la fiscalía de Graves Atentados contra las Personas, fuertemente identificada con Sandra González Taboada, hoy fiscal de Cámara en Zapala.

A partir de ahora, todos los homicidios culposos o dolosos que no sean resultado de violencia doméstica o contra la mujer serán investigados por el fiscal de turno.

La fiscalía de Delitos Especiales comenzará a funcionar el 1 de febrero de 2013.

En los fundamentos de su creación, el fiscal general José Gerez detalló que “facilitará la coordinación de acciones con los juzgados competentes y el acceso a los antecedentes judiciales, si los hubiese, para poder adoptar medidas adecuadas a la situación planteada”.

Para el fiscal general, es aconsejable que la agencia sea competente para intervenir en las investigaciones de todos los delitos contra la integridad sexual, “porque la recepción del material probatorio, el manejo de la evidencia y la complejidad de la investigación de tales hechos, requiere de un tratamiento especializado”.

“Forma parte de la política de persecución penal de este Ministerio Público Fiscal investigar y erradicar la prostitución y abusos infantiles, los delitos que conforman las redes de tratas de personas y todo acto que configure un atentado contra la integridad sexual de las personas”, añadió.

Debido a la complejidad de la investigación de estos hechos, “resulta necesario contar con una agencia fiscal que trabaje estrechamente con expertos; médicos, psicólogos, psiquiatras, técnicos informáticos, fotógrafos, etcétera, y al mismo tiempo se vincule con otros organismos públicos y privados para coordinar acciones conjuntas”.

(La foto es de la página oficial del Ministerio Público Fiscal).

Un fallo sin perspectiva de género: el caso Inti

13 noviembre 2012 16:17 24 comentarios

Inti Paillalef fue condenada a 15 años de prisión por la muerte de su bebé Francisco de casi 4 meses. Su pareja y padre de la víctima, Claudio Inostroza, fue absuelto. ¿Por qué? La sentencia (aquí en word) deja un amplio margen para el análisis, y por sus intersticios repta una falta de perpectiva de género.

Lo que se sabe. Inti (31) y Claudio (36) convivían en una humilde vivienda de un asentamiento de Neuquén. Ella es paciente psiquiátrica desde los 17 años, estaba bajo tratamiento permanente. Él es lavacoches.

Inti había denunciado en innumerables ocasiones a su pareja por maltrato psicológico. La mala relación entre ellos había sido el motivo por el cual les habían quitado la tenencia de su primera hija, de 5 años. Nunca se denunció que la niña haya sufrido golpes.

El 13 de setiembre del 2011, Inti fue con su bebé en brazos, ya muerto, al hospital Horacio Heller. Ese mismo día se detectó que Francisco había sufrido golpes en la cabeza y ella y su pareja quedaron detenidos.

Más adelante, en una decisión difícil de explicar, Inostroza fue excarcelado pero Inti continuó presa en una celda de la cárcel de mujeres.

Los horarios. Quienes se tomen el trabajo de leer la sentencia advertirán rápidamente que el tema central son los horarios.

Se sabe, aun con una generosa franja horaria, en qué momento murió Francisco. Lo que no se sabe es a qué hora fue golpeado. Los médicos forenses no se ponen de acuerdo respecto del tiempo de sobrevida que pudo tener.

Por ese motivo no se sabe quién estaba en la casa al momento de los golpes. ¿Estaba solo Inti? ¿Solo Inostroza? ¿Los dos?

La Cámara Criminal Segunda, por mayoría, decidió que la autora fue ella.

Raro, porque la fiscalía al presentar el caso afirmó que “ambos estaban en la vivienda” y la propia Inti, cuyas palabras fueron usadas en su contra, dijo “alguno de los dos debe haber sido”.

Aquí es donde se filtra una cuestión de género en la sentencia. Mi colega Laura Loncopan Berti, que lo detectó a simple vista, fue la que me puso sobre aviso.

El fallo (voto de Héctor Dedominichi, al que adhiere sin argumentos propios el subrogante Mario Rodríguez Gómez) teoriza que si Claudio hubiera sido el autor de los golpes, ella lo habría denunciado porque antes no había dudado en hacerlo, cuando la víctima del maltrato era la propia Inti.

El fallo no dice si Inostroza estaba o no presente. Debemos inferir que los jueces suponen que no estaba, porque resultó absuelto. En cualquier caso, no le atribuyen ninguna responsabilidad.

Pero hay algo más preocupante. Luego de los golpes y antes de morir, al bebé se lo veía casi inmóvil, con una actitud distinta de otras ocasiones. La fiscalía le achacó a Inti no haberlo llevado al hospital de inmediato, y la sentencia lo recoge veladamente.

¿Y el padre? ¿No estuvo en todo ese tiempo? ¿No advirtió el estado del bebé? ¿Por qué no lo llevó él al hospital?

Inti anhelaba poder ser madre (quién sabe cuánto mandato cultural la empujó hacia a ese desafío). Inti tenía fobia de quedarse sola con su bebé (quién sabe a cuántas madres les sucede lo mismo). Pero Inti es la loca. La asesina de su cría (quién sabe cuántos sellos más quemarán su piel).

No sé si Inti es culpable o no. Lo que me parece es que una sentencia nada menos que a 15 años de prisión merecía, por lo menos, estar mejor fundamentada.

En sus más de 50 páginas apenas un párrafo, y basado en una hipótesis, la ubica en el momento y el lugar del crimen.

Inti, que tiene una historia repleta de sufrimiento, que padece problemas de salud que con los cuidados adecuados podrían darle más calidad de vida,  que no ha recibido una respuesta a sus numerosas denuncias de violencia psicológica, acaba de recibir una nueva cachetada institucional.

Para quien esté interesado, ver Inti y Susana.

También les recomiendo esta entrevista a la psiquiatra tratante de Inti.

Pautas que deben tener en cuenta los medios de prensa cuando informan sobre violencia de género

18 junio 2012 9:01 15 comentarios

 

La violencia contra la mujer no es un asunto privado entre dos personas sino un problema social, las víctimas no son responsables de la agresión que sufren, y los victimarios no matan porque están locos de amor o de celos. Son elementos que debe tener en cuenta el periodismo al momento de informar sobre femicidios.

Este fue el eje de la Tercera Jornada de Periodismo y Género, organizada en Buenos Aires por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina. Participaron alrededor de 150 personas, y fueron panelistas los y las periodistas Marcelo Pereyra, Liliana Hendel, Nelson Castro, Mariana Carbajal y Lorena Maciel. Los videos con las ponencias completas están aquí.

La jornada se realizó el mismo día que condenaron a 18 años de prisión a Eduardo Vázquez por el homicidio de su esposa Wanda Taddei.

El 10 de febrero de 2010, Wanda fue quemada por Vázquez, exbaterista de Callejeros. Desde entonces y hasta ahora, hubo 48 mujeres más que fueron asesinadas de la misma manera, y otras 10 quedaron en grave estado. ¿La intensa cobertura mediática del caso generó conductas repetitivas? ¿Cómo deben abordar los medios de comunicación los casos de femicidio para evitarlo?

Fue el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, quien planteó el tema en la apertura. “Tenemos la necesidad y el deber de informar” pero con cuidado porque “esta información puede generar conductas repetitivas. Hemos tenido una secuencia de asesinatos de mujeres a través de este horroroso procedimiento, y la comunicación de esta noticia hace que otro entienda que es un mal modelo, pero lo sigue”.

En consecuencia el desafío es “cómo explicarlo, comunicarlo, de una manera que cumpla con el deber de informar y al mismo tiempo neutralice los efectos repetitivos”.

Mariana Carbajal, de Página 12, señaló que “el violento no se convierte en tal por escuchar o leer una noticia, pero podría actuar tomando una conducta de imitación”.

Recomendó, para neutralizar esta posibilidad, “no quedarse en el detalle morboso de cómo sucedió la muerte. Debemos ponerlo en contexto. La violencia de género es consecuencia de la discriminación y la desigualdad entre varones y mujeres”.

“Seremos parte del problema si ponemos a la víctima como responsables de la agresión, si nos preguntamos qué habrá hecho la mujer para causar la violencia, si excusamos al agresor ‘porque estaba muy enamorado’, o lo representamos como un monstruo, un loco, e ignoramos la naturaleza estructural de la violencia contra las mujeres”.

Lorena Maciel, del canal Todo Noticias, dijo que hay que informar “haciendo tomar conciencia en la sociedad de que todos tenemos que tener la bandera del nunca más al femicidio y desterrar el ‘por algo será’ en cada caso de una mujer asesinada”.

Marcelo Pereyra, director de la revista Contracultural y analista de la prensa, afirmó que en sus coberturas “los medios apelan al melodrama y eso desvía el foco de atención. Se privatiza la violencia, se reduce a un problema entre una víctima y un victimario, y en realidad estamos frente a un problema social”.

Destacó que “hay que reducir la importancia del carácter policial de los casos de violencia contra las mujeres y aumentar su carácter de problema social y estructural”.

“Las víctimas de violencia de género no son como cualquier otra víctima. Sufren esa violencia por el papel subordinado que tienen en la sociedad”, afirmó.

Nelson Castro y Liliana Hendel discreparon fuertemente sobre el rol de las mujeres en la televisión.

El cruce se produjo porque Castro, periodista y médico, señaló: “Vemos en los programas de televisión de mayor llegada un prestarse de la mujer a ser sujeto de transformarse en un objeto sexual, casi como único elemento de sustentación de su presencia en los medios”.

Añadió que la televisión “tiene a la mujer como objeto sujeto de lo sexual. Veamos qué es lo que tiene más ráting en la TV, cuál es el lenguaje, y analicemos esto: la mujer logra lugares importantes por merecimieno, sin embargo, persiste en los medios una alusión muchas veces depreciativa” hacia ella.

Hendel, periodista y psicóloga, estaba sentada a su lado y le contestó: “Me parece peligroso culpabilizar a la víctima. Las mujeres que se cosifican están tan atravesadas como todas nosotras y todos ustedes por el sistema patriarcal. Por eso nos operamos, nos levantamos la papada, y para salir de eso hay que hacer un fuerte trabajo personal que no todas están en condiciones de afrontar. No es responsabilidad de la víctima que le corten la pollerita en el programa de Tinelli, es responsabilidad de Tinelli”.

El salón estalló en aplausos. Castro volvió a pedir la palabra para aclarar que “quise describir una realidad que no comparto” y “no eludo la responsabilidad de quienes fomentan este tipo de cosas”.

Mariana Carbajal también le respondió: “¿Qué alternativas les dan a las mujeres para estar en los medios, si no es que le corten la pollerita y enfocando sus glúteos con la cámara? La lupa de la perspectiva del género nos permite ver el entramado en el cual se van constituyendo estas situaciones que están instaladas en la sociedad”.

Periodistas de Argentina en Red por una comunicación no sexista elaboró un decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra mujeres.

1) Es correcto utilizar los siguientes términos: violencia contra las mujeres, violencia de género y violencia machista.

2) La violencia de género es un delito, en tanto y en cuanto constituye una conducta antijurídica que debe ser prevenida y sancionada. Es un problema social, un atentado contra el derecho a la vida, la dignidad, la integración física y psíquica de las mujeres. Es en definitiva, una cuestión concerniente a la defensa de los derechos humanos.

3) Desterramos de nuestras redacciones la figura de “crimen pasional” para referirnos al asesinato de mujeres víctimas de la violencia de género. Los crímenes pasionales no existen.

4) Lo importante es proteger la identidad de la víctima, no la del agresor. Dejar en claro quién es el agresor y quién es la víctima, y señalar cuáles pueden ser las actitudes y situaciones que ponen en riesgo a la mujer en una relación violenta.

5) Hay informaciones que pueden perjudicar a la víctima y a su entorno. No siempre es conveniente identificarla. Es ofensivo para la víctima utilizar diminutivos, apócopes, apodos, etc. para nombrarla.

6) Nunca buscaremos justificaciones o motivos que distraigan la atención del punto central: la violencia.

7) Es imprescindible chequear las fuentes, sobre todo las oficiales.

8) Mantener el tema en agenda, denunciando la violencia en todas sus expresiones: psicológica, económica, emocional, sin esperar la muerte de las mujeres. Abordar el relato de los hechos tomando en consideración su singularidad, pero también aquello que lo asemeja a otros casos. Eso permitirá abandonar consideraciones tales como “otro caso de”…., “un caso más de…”, evitando un efecto anestesiante.

9) Tener especial cuidado con las fotos e imágenes que acompañan las notas. Respetar a las víctimas y a sus familias, alejarse del sexismo, el sensacionalismo y la obscenidad. Nunca robar imágenes o audio a la víctima. Cuando se musicaliza, no usar temas que remitan al terror, ni que contengan letras que hablen de “amores enfermos” o celos.

10) Siempre incluiremos en la noticia un teléfono gratuito de ayuda a las víctimas y cualquier otra información que les pueda ser útil.

Absolvieron a Elcira, la víctima de violencia de género que mató a su pareja. Fallo completo

6 junio 2012 21:17 1 comentario

Elcira del Pilar Ojeda Ramírez, la mujer víctima de violencia de género que mató a su pareja José Eduardo González, fue absuelta este miércoles 6 por la justicia porque actuó en un “estado de necesidad exculpante”.

El fallo unánime conocido al mediodía coincide con lo anticipado aquí la semana pasada: ante la falta de acusación fiscal, y como marca la Corte Suprema de Justicia de la Nación, corresponde que el tribunal dicte la absolución.

Según quedó demostrado en el juicio realizado a fines de mayo, Elcira actuó movida por la necesidad. “Era la vida de ella o la de él”, resumió el fiscal Pablo Vignaroli en su alegato. La defensora Ivana Dal Bianco coincidió. La sentencia la firman Florencia Martini, Héctor Dedominichi y Andrés Repetto.

En las audiencias orales sólo declararon peritos y especialistas. Todos coincidieron, cada cual con sus matices, en que la mujer de 42 años se encontraba ante un riesgo de vida inminente. Estaba convencida de que el día del hecho, González había decidido matarla. Incluso se lo había dicho expresamente.

La tragedia se desató el 5 de diciembre de 2010 a las 8:45 en una humilde vivienda de la toma Atahualpa. Elcira juntó los expedientes judiciales con todas las denuncias por violencia que había hecho, sin obtener ninguna respuesta concreta, y los prendió fuego mientras su pareja dormía en estado de ebriedad. Cerró la puerta con candado y se fue caminando sin mirar atrás hasta la comisaría Tercera, donde se entregó. Para entonces las llamas ya habían consumido la casa y causado la muerte de su pareja.

A ese desenlace llegó luego de una semana en la cual González estuvo más violento que de costumbre. Elcira había soportado golpes e insultos, dos intentos de estrangulamiento, y una herida cortante en el cuello producto de una puñalada que le arrojó su violento compañero.

Las horas previas al incendio también fueron terribles. González la golpeó varias veces, y cuando ella le dijo “yo dejé todo por vos, te amo loco, ¿por qué no lo entendés?” él le respondió “te voy a cortar en pedacitos, total el nene (el único hijo en común) se puede quedar con mi hermana”.

Los especialistas dijeron que en ese momento Elcira comprendió que González ya tenía planificada la continuación de su vida cuando ella estuviera muerta.

“Ella presentía que algo malo le iba a pasar. Encontró una manera inadecuada de defenderse y tuvo conciencia de que no debió hacerlo, por eso se presentó en la comisaría”, declaró la psicóloga Marina Pacheco.

Explicó que comenzó el incendio cuando González dormía porque las mujeres sometidas a violencia “ven a su pareja con un poder casi sobrenatural y no se animan a enfrentarlos. Por eso buscan una situación de vulnerabilidad del hombre para buscar una salida”.

Después de la sentencia, Dal Bianco dijo a 8300:

“es el primer antecedente que reconoce el estado de necesidad exculpante, o sea que la amenaza de sufrir un mal grave e inminente, en causas de violencia contra las mujeres puede servir como una causal de no reprochabilidad”.

Y agregó: “las mujeres víctimas de violencia no son mujeres que están locas, ni son ininputables, porque ese es también un rol en el que se nos pone a las mujeres. Aquella que se defiende, es alguien que está loca, y eso no es así. (Para) aquella que se  defiende, llevada a esta situación por los años que tuvo que padecer de violencia de parte de su pareja, este es un antecedente importante, porque es reconocerle a la mujer, el derecho, de alguna forma, a defender su vida”.

La foto es de Yamil Regules.

FALLO COMPLETO

Absolverán a Elcira, la mujer víctima de violencia de género que mató a su pareja

30 mayo 2012 14:21 18 comentarios

“Era la vida de ella o la de él”, dijo el fiscal Pablo Vignaroli. Y no acusó a Elcira del Pilar Ojeda Ramírez (45) la víctima de violencia de género que mató a su marido.

La falta de acusación fiscal implicaba la absolución de Elcira, y eso se disponía a anunciar la presidenta de la Cámara Segunda, Florencia Martini, cuando fue evidente que uno de los vocales, Andrés Repetto, le hizo un gesto de desacuerdo. Los dos y el tercer integrante, Héctor Dedominichi, deliberaron unos minutos en secreto y decidieron postergar la lectura de la sentencia para el miércoles 6 de junio. Elcira será absuelta formalmente recién ese día.

“Tengo una mezcla de sentimientos”, dijo Elcira a la prensa. “Estoy contenta porque podré estar tranquila con mis hijos (tiene 6) y mis nietos (10). Pero el sentimiento de culpa lo voy a llevar toda la vida, porque dejé a mi hijo sin papá”.

La defensora Ivana Dal Bianco, quien el año pasado logró la excarcelación de Elcira y ahora su sobreseimiento, aprovechó para recordar la gran cantidad de mujeres que son víctimas de violencia en la región y el país. También le pidió a los jueces que tengan en cuenta que “la mayoría de los casos termina al revés, con la mujer asesinada”.

La mujer llegó a juicio acusada de un delito que se castiga con prisión perpetua: homicidio calificado. Está en libertad porque el año pasado la Cámara de Apelaciones cambió la calificación a homicidio en estado de emoción violenta, que es excarcelable.

Ahora quedará desligada por completo de la causa. Para el fiscal Vignaroli, la conducta de Elcira es exculpable porque actuó “violentada por la amenaza de sufrir un mal grave e inminente”, según define el Código Penal en el artículo 34 inciso 2. En otras palabras, “era la vida de ella o la de él”.

En su diálogo con la prensa, Elcira se quejó porque sus denuncias nunca recibieron respuesta. “Pasa siempre con nosotras las mujeres, nos dejan de lado, pocas veces nos dan ayuda. A los golpeadores tendrían que seguirlos más de cerca, vigilar que cumplan con los tratamientos”.

Por otra parte agradeció al numeroso grupo que se presentó a darle apoyo, integrado por sus hijos, amigos y compañeros de trabajo. “Viene bien porque en estas situaciones una se siente sola, no querida”.

El hecho por el que fue juzgada ocurrió el 5 de diciembre de 2010 en la toma Amanecer. Después de haber sido golpeada toda la semana, cortada en el cuello y amenazada de muerte, Elcira aprovechó que su pareja José González dormía, prendió fuego los expedientes con sus denuncias, lo dejó encerrado y se fue a entregar a la comisaría.

La foto es de Leo Petricio.

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